Antes
que nada, les queremos decir que extrañamos mucho a los chicos, sus rutinas, sus
miradas, sus sonrisas, sus palabras, sus abrazos, los intercambios que en las
aulas y en los patios a diario compartíamos.
Hoy
cambió el escenario y por eso estamos acá escribiendo esta carta para contarles
que seguimos acompañando las trayectorias educativas de cada uno de sus
hijos. Es complicado, pero estamos
aprendiendo a sostener a la distancia un espacio de trabajo compartido.
¿Habrá
boletín? ¿Cómo se está evaluando? ¿Cómo
se va a calificar? ¿Cuándo y cómo iniciamos nuevamente las clases? No tengo
internet en casa, se consumen los datos son tres hermanos con un solo teléfono,
no tengo computadora, tenía ingresos y ahora no tengo necesito la canasta de alimentos…
Y
así muchas preguntas y afirmaciones que nosotros también tenemos y a diario pensamos
para construir nuevas estrategias para este nuevo formato o modo virtual de ser
de la institución, conducción y docentes (están todos los alumnos conectados,
cómo continuamos virtualmente con los seguimientos). Queremos que sepan que estamos
día a día buscando y aprendiendo nuevos caminos, nuevos accesos de comunicación,
nuevos modos de enseñar. Algunos ya los implementamos (blogs, sites, grupos WhatsApp,
Edmodo, cuadernillos) y, otros, que iremos incorporando ya los estamos
conociendo y aprendiendo a utilizar, no solo por los dispositivos y medios en
sí, sino por la forma de hacerlo cada día mejor.
Hoy
nuestro desafío es construir nuevas respuestas a las que ya conocíamos como
entrega de boletines, notas en los cuadernos, actos escolares, las estamos
pensando y adaptando en función de la realidad que hoy estamos viviendo y que
se nos presenta.
Este
desafío implica animarnos a pensar que la escuela inmensa, esencial y
prioritaria nos está necesitando, nos está pidiendo que la miremos y le demos
por un tiempo un nuevo modo de ser, que no le pidamos lo que hace cuando sus
puertas estaban abiertas de lunes a viernes en forma real para todos, no le
exijamos los mismos modos como cuando en los patios hay recreos, cantos, juegos,
abrazos, besos sin distancia que respetar.
Como
equipo estamos construyendo nuevos puentes para garantizar que la esencia de la
Escuela N°2 se mantenga activa y funcionando en el contexto de aislamiento
obligatorio.
La
pandemia y el aislamiento nos atravesó a todos, cambiaron nuestras rutinas,
hábitos, modos y medios de comunicación. La escuela que no es una institución
vacía porque la hacemos cada uno de nosotros, alumnos docentes y familias y
desde sus diversos roles que le da sentido y existencia, también cambió.
Este
estilo de vida que hoy atravesamos no fue pensado, no era esperado, simplemente
llegó y habrá que atravesarlo de la mejor manera con las menores consecuencias
posibles.
Necesitamos
una escuela en la que, paulatinamente, más que nunca estén todos los alumnos,
todas las familias, por eso estamos trabajando en equipo, acompañados con la
colaboración de los referentes de cada grado, el apoyo de la asociación
cooperadora y por todas ustedes, las familias, para que esto sea posible.
Hasta
tanto volvamos a encontrarnos, la intención de esta carta es seguir
comunicándonos e invitarlos a continuar sosteniendo lo que es innegociable y no
podemos claudicar en estos tiempos tan inciertos: la continuidad pedagógica y
el fortalecimiento de los vínculos entre los miembros de la comunidad educativa.
A
la escuela que conocemos, volveremos y será posiblemente en algunos aspectos,
diferente, pero volverá a caminar, estamos seguros, junto a todos nosotros por
eso necesitamos que en este tiempo estén todos los alumnos dentro de este nuevo
formato de enseñanza.
Les
mandamos un abrazo sabiendo que hoy más que nunca cuidarnos y cuidarlos es
nuestra tarea.
Equipo
de Conducción y docentes de la Escuela N°2
No hay comentarios:
Publicar un comentario